Historia

Sobre la antigua carretera central del norte, reposa la historia de un emblemático lugar rodeado de la magia y armonía que abraza los cerros orientales. Allí se encuentra una bella casona impregnada de nuestra historia colonial llamada el Rincón de Fusca, cubierta bajo las sombras de nogales y eucaliptos y el respiro de la fina naturaleza de la sabana. Su origen surge de la antigua y reconocida Hacienda de Fusca, la cual fue construida en el siglo XVI y en la actualidad ha sido declarada patrimonio nacional. Una hacienda que acogió como huésped a nuestro libertador Simón Bolívar, quien permaneció en más de una ocasión en este lugar impregnado de una riqueza natural que brinda la más profunda sensación de libertad y descanso.

El Rincón de Fusca formaba parte de una de las casas destinadas a albergar a los empleados de la antigua Hacienda de Fusca. A través de los años ha mantenido su espíritu colonial y su ornamentación se caracteriza por grandes lámparas de hierro forjado que brindan una grandiosa luminosidad y chimeneas que permiten una cálida permanencia.

Exteriormente sus jardines enriquecen el lugar y permiten un encuentro sublime con la naturaleza, respirar un aire puro e impresionarnos con la grandeza de un lugar lleno de armonía. El 28 de Septiembre de 1978, María Mercedes de Tamayo fundó en esta bella casona el restaurante El Rincón de Fusca, el cual manteniendo su cualidad histórica ofrece lo mejor de la gastronomía colombiana, caracterizándose por una inigualable sazón que brinda a sus comensales deleitosos sabores de la comida típica Cundi – boyacense, exquisitas parrilladas y una variedad en licores nacionales e importados, que permiten que sea reconocido como un lugar apropiado para deleitarse con su delicioso menú y un espacio versátil que permite la realización de magníficos eventos.



Chía / La Calera / La Sabana